LA FORMACIÓN DE LOS CONCEPTOS

Vintage Eye Perverse

 

 

 

 

 

Echemos una mirada particular a la formación de los conceptos. Toda palabra adquiere inmediatamente categoría de concepto por la circunstancia de que no ha de servir para recordar la experiencia primitiva, única y específicamente individual que le ha dado origen, sino ha de corresponder a innumerables casos más o menos análogos, es decir, nunca rigurosamente iguales, en una palabra, a un sinfín de casos entre los cuales no hay ni dos que sean iguales.


Todo concepto se origina en virtud de un acto del hombre consciente en iguales cosas que no son iguales.

Si es cierto que no hay ni dos hojas que sean absolutamente iguales, no es menos cierto que el concepto de hoja reconoce como origen un arbitrario acto de supresión de estas diferencias individuales, de olvido de lo distinto, y da lugar a la noción de que además de las hojas existe en la Naturaleza algo que es “hoja”, algo así como un arquetipo de acuerdo con el cual están conformadas, dibujadas, coloreadas, recortadas, pintadas todas las hojas, pero por manos torpes, así que ningún ejemplarresulta una reproducción fiel y correcta del arquetipo.

Calificamos a fulano de tal de “honesto”, preguntamos: ¿por qué ha obrado en forma honesta? y nuestra respuesta suele ser ésta: a causa de su honestidad. ¡La honestidad! Quiere esto decir, una vez más: la hoja es la causa de las hojas.

 

Nada sabemos de una cualidad esencial llamada “la honestidad”, sí de numerosos actos individuales, vale decir, desiguales, que igualamos dejando de lado cuanto los distingue entre sí y, entonces, llamamos actos honestos; por último, sobre la base de ellos formulamos una qualitas occulta, con el nombre de “la honestidad”.

 

Pasando por alto lo individual y concreto, obtenemos el concepto, así como por lo demás la forma, siendo así que la Naturaleza no sabe de formas ni de conceptos, ni tampoco, por consiguiente, de especies, sino tan sólo de una X inaccesible e indefinible para el hombre. Pues también nuestra oposición entre individuo y especie es de carácter antropomórfico y no se deriva de la esencia de las cosas, aun cuando no nos atrevemos a afirmar que no le corresponde; pues se trataría de una afirmación dogmática y, como tal, tan indemostrable como la afirmación contraria.

(Visited 33 times, 1 visits today)