LA RECUPERACIÓN NIHILISTA

NIHILISTREC

PUBBLICO IL SEGUENTE MISERO TESTO-NON CERTO PER AFFINITÀ EGOISTA- MA PER POSSEDERE LA MATERIA- QUA POSTA- E IN UN SUCCESSIVA RISPOSTA -DIBATTERE AMORALMENTE.
SPECIFICO CHE LA MIA AFFINITÀ EGOISTA-PER GLI ATTENTATI MESSI A SEGNO-DAL GRUPPO “ANARQUISTAS NIHILISTAS”- SI È NEL CORSO DELLA MORTE DEL TEMPO- DISTANZIATO A TAL PUNTO DA NON CONSIDERARLO MANCO PIÙ -ESTRAPOLANDO- ANCHE SOLO “VICINO”.
NON TANTO PER L’ETICHETTA DI ANARCHICI NICHILISTI- MA PER L’ATTITUDINE ESPRESSA NELLE RIGHE DEI TESTI RIVENDICATIVI.


È L’ATTITUDINE CRIMINALE E TERRORISTA CHE SEPARA IL BENE E IL MALE COMUNE- AL VALORE UNICO.
COLPIRE A FONDO- SIGNIFICA ATTACCARE E NICHILISTIZZARE IL CODICE -EGUALE GIURIDICO -DELLA SOCIETÀ -ANNIENTANDO AMORALMENTE E COLPENDO I GANGLI VITALI DELL’ESISTENZA “VERA”.
LA GIOIA PURA PER UN ATTACCO NON PASSA ATTRAVERSO IL SOLITO E DICOTOMICO CONFLITTO TRA PARTI.
OLTREPASSA LA SOCIETÀ E L’ESISTENZA COMUNE PER UCCIDERE UNO DEGLI INNUMEREVOLI CODICI DELLA SOCIETÀ EGUALE GIURIDICA(VALORE COMUNI COME:RISPETTO, AMICIZIA,AMORE, DIRITTO ALLA VITA,SESSO,SOLIDARIETÀ CARITATEVOLE,ETÀ ,NOSTALGIA,MELANCONIA,LEGGE).

L’ATTACCO TERRORISTICO NICHILISTA ANNIENTA IL TENTATIVO DI RECUPERAZIONE- AFFONDA DENTRO IL FLOSCIO E PEDISSEQUO SOSTRATO DI DEBOLI PAROLE!

Al críticar al nihilismo[1], no queremos despreciar esta corriente filosófica y revolucionaria ni a la gente que se identifica con ella. Más bien, queremos señalar un rol que desempeña a menudo. Esto no es una característica intrínseca del nihilismo, pero es una característica histórica que se repite con frecuencia. Primero, queremos afirmar que estamos inspirados por los golpes potentes realizados por los compañeros nihilistas, desde Conspiración Células del Fuego y otros grupos contemporáneos, hasta históricos grupos como Narodnaya Volna. Nos consideramos parte de la misma lucha y hacemos esta crítica desde la solidaridad.

De todos las corrientes radicales anticapitalistas, el nihilismo puede ser la única que fue denominada y hasta un cierto punto creada por el espectáculo en sí mismo.[2] El término “nihilismo” se origina en un libro por el escritor ruso Turgenev (un escritor interesante, pero al final un progresista y no un radical), quien usó ésto para describir a los nuevos revolucionarios anarquistas y socialistas que iban apareciendo entonces en Rusia. Ellos eran gente que creia en nada- “nihil”.

La adopción de este nombre como una identidad ideológica sería como si, dentro de 100 años, radicales de todo el mundo se llamasen a si mismos koukouloforistas o encapuchistas. En otras palabras, en sus orígenes, nihilismo es un término aplicado por la prensa para ridiculizar o generar temor en torno a una corriente política.

Una característica del nihilismo original fue su absoluto rechazo del cristianismo y de cualquier creencia o superstición no racional, y, como tal, una fuerte adhesión al racionalismo. En este caso, lejos de ser radical, su posición quedó caduca. En este momento, el cristianismo ya estaba siendo reemplazado como religión del estado por la ciencia misma, por el racionalismo fetichizado de los nihilistas.

Para decirlo de otra manera, su deseo de parecer muy radicales superó su capacidad de llegar, a través del pensamiento crítico, a un análisis verdaderamente radical que permitiese identificar las raíces del sistema que odiaban.

Hoy en día, uno se da cuenta del mismo patrón. Los nihilistas odian (y con plena justificación) a la izquierda y todo lo que se parezca—aunque sea un poco—a la izquierda o a sus prácticas.[3] Pero no se dan cuenta de que ya hace décadas, la izquierda está desapareciendo. En la actualidad, es el espectáculo el que tiene una importancia mucho mayor en el desempeño de la recuperación de la lucha. Irónicamente, pero fiel a sus orígenes, el nihilismo actual es la más espectacular de las luchas anticapitalistas.

Su mayor impacto es en el espacio virtual: en Internet y en los medios.

Después de una ola de ataques en Barcelona reivindicados en Internet por el grupo “Anarquistas Nihilistas”, muchos compañeros anarquistas se preguntaron si esta impresionante serie de acciones realmente ocurrió o si fue un montaje. No porque no creemos que hay compañeros nihilistas en Barcelona que son valientes y están preparados para atacar – sabemos que los hay – , sino porque muchos de los ataques reivindicados ocurrieron en nuestros propios barrios y no tuvimos notícias más que por un artículo en Indymedia. Uno debe asumir que en una ciudad alienada, es normal que uno no se entere de los acontecimientos que suceden de una calle a otra, por lo que podría ser una coincidencia que la mayor repercusión de estas acciones sucediese en el Internet. Pero sabemos que los ataques que se han cometido dentro de las luchas sociales tuvieron una mayor repercusión: se habló de ellos en las calles y sirvieron como referente – negativo o positivo, no nos importa – para otras personas fuera de nuestros círculos.

Posteriormente, el mismo grupo comenzó a publicar videos con sus comunicados, lo que demuestra que las acciones fueron reales. Pero esto no aumentó su repercusión directa en las luchas, sólo demostró más claramente su espectacularidad.

Estamos de acuerdo con los nihilistas en que no hay que esperar hasta que haya movimientos sociales para atacar el sistema, pero no estamos de acuerdo en que tenemos que rechazar estos movimientos y las personas que las componen. Para nosotros, es importante conocer a estos otros y saber si son políticos de base o personas reales, y como tal, posibles cómplices.

Recordamos cuando teníamos 15 o 12 años, la felicidad, la sensación de emoción peligrosa, que hemos sentido al enterarnos de fuertes ataques contra el sistema. También por esta razón llevamos a cabo ataques en los momentos más visibles: para crear señales para otras personas, perdidas y inquietas como nosotros.

Está claro que los nihilistas no atacan simplemente por motivos personales, por puro placer o por necesidad de atacar – una motivación que apoyaríamos totalmente – porque comunican sus ataques a Indymedia con la intención de extenderlos. Por lo tanto, hay un elemento estratégico en sus acciones. Pero estratégicamente, no se puede justificar que una lucha verdaderamente radical adoptase y mantuviese las formas más espectaculares y siguiese permanenciendo, sobre todo, en el espacio virtual.

Cuando las personas que ya estaban llevando a cabo ataques incendiarios contra el sistema empezaron a utilizar las siglas de la Federación Anarquista Informal (FAI), intencionalmente eligieron una forma que les daría una fuerza virtual y aseguraron que la prensa tomaría nota de su existencia. Cuando las personas que iniciaron la Conspiración de Células del Fuego dejaron la práctica bien establecida dentro del espacio anarquista no-izquierdista (o insurreccional) en Grecia, y en lugar de tener una existencia temporal y de firmar cada comunicado con un nuevo nombre (o no escribir ningún comunicado), se constituyeron en un grupo permanente con una existencia simbólica y un protagonismo, asegurando su éxito en los medios de comunicación.

Sólo tenemos que mirar las luchas de los años ’60 y ’70 para confirmar que la prensa – y como tal el Estado – no desea enfrentarse a una lucha descentralizada y caótica sin un enemigo bien definido. Por esto financian a los académicos: para definir siempre a su enemigo. En todo caso, cuando apareció un grupo armado izquierdista que se consideraba la punta de lanza y quería dirigir toda una lucha heterogénea, la prensa reaccionó de inmediato, convirtiendo al grupo en un símbolo de la lucha, fijándolos con un protagonismo central y una presencia mediática fuerte. Dicho de otra manera, se produjo una fuerte confluencia entre las estrategias de la prensa y las de estos grupos. Grupos como la FAI o la CCF, al tiempo que actúan como los más radicales, están realmente volviendo a una forma de lucha que pertenece a la izquierda revolucionaria, y confiando en los medios de comunicación para que les den una fuerte repercusión. [4]

Algunos de ellos también comparten otra característica con la izquierda: como los marxistas, buscan el sujeto revolucionario que es el único capaz de rebelarse, y el único digno de respeto. Para Anarquistas Nihilistas de Barcelona, se trata de “los jóvenes criminales” a los que imponen sus ideas [5]. En el caso de un grupo muy heterogéneo, como “jóvenes criminales”, se imaginan una conspiración amplia y revolucionaria consciente, a pesar de que estos nihilistas sin duda conocen muy pocos jóvenes que coinciden con la descripción. Y a pesar de que afirman que “Queremos unirnos con todos los elementos de la lucha”, dejan muy claro que rechazan la forma de lucha, con suprema arrogancia, de todas las personas que no son nihilistas o afines a ellos.

Otro aspecto curioso de estos grupos: a menudo, sus comunicados, impregnados con el tono de los más revolucionarios, están dirigidos al enemigo. Están escritos a un “tú” que incluye el Estado, los ricos y los reformistas. El público preferido de muchos nihilistas, en la práctica, es aquél que debe ser destruido. Pero la negación no es posible donde hay diálogo de cualquier tipo. A pesar de ello, a veces los nihilistas celebran su transparencia o legibilidad al Estado. Por ejemplo, “esta afinidad y complicidad […] se encuentra y se reconoce a través del deseo común de los ataques aquí y ahora, a través de señales de humo entendibles a veces sólo por nosotros mismos y nuestros enemigos”. [6]

Hay que decir que, a pesar de que esta manera tan coherente de vivir la guerra social es admirable e inspiradora, es una concepción de la guerra muy similar a la concepción que tiene el mismo Estado: un conflicto entre dos antagonistas que se resuelve a través de acciones armadas por la destrucción de la infraestructura, el personal y la capacidad de organización de uno de ellos. La diferencia fundamental con el Estado es que la motivación nihilista es el deseo de libertad y no el deseo de poder. La motivación nihilista se basa en la valentía y el ideal, y como tal, no tiene límites, mientras que la motivación autoritaria está limitada por las posibilidades calculadas de ganar. Los nihilistas irán a la guerra incluso cuando saben que no pueden ganar, y eso es admirable. La diferencia con las guerrillas maoístas es que el esquema nihilista no incluye la eventual incorporación de las masas a la organización político-militar de la guerrilla. Ese es otro punto a favor del nihilismo. Pero a pesar de estos dos elementos mínimamente libertarios, la concepción nihilista de la guerra social lleva a la militarización del conflicto (el desarrollo del conflicto de acuerdo con una lógica estatista) y como tal, el aumento del poder del Estado para “leer”, entender, rodear y reprimir al enemigo. Para aclarar la crítica, a diferencia del maoísmo o de cualquier otra corriente revolucionaria pero autoritaria, no creemos que el nihilismo es capaz ni está dispuesto a reproducir un Estado, pero lleva la lucha a un terreno estatal.

No se puede proponer la creación de un nuevo mundo sin la destrucción del actual. Y no podemos planificar la forma del nuevo mundo ya que de momento no podemos imaginar las condiciones futuras. Además, planeando la forma del mundo – o la planificación de la forma de cualquier colectividad mayor que nuestro círculo de conocidos – estamos haciendo un ejercicio autoritario. Pero el Estado no sólo existe en sus estructuras materiales, sino también en las relaciones sociales que se reproducen, y una relación no puede ser destruida sin la simultánea creación de una nueva relación. Se puede derrumbar un edificio sin construir otro, pero no se puede acabar con una relación de alienación sin crear otro tipo de relación. Siempre hay una relación entre los cuerpos y seres en el mismo espacio. Sin hablar de la creación de nuevas relaciones sociales, no podemos hablar honestamente sobre la destrucción del Estado. Para decirlo de otra manera, hemos llegado a una bifurcación entre la propuesta de atacar al Estado y la propuesta de destruir el Estado. La propuesta que habla más de destrucción, la propuesta nihilista, puede ser incapaz de realizar esto, ya que se dedica únicamente al ataque. Sería una visión muy triste de la “revuelta permanente”: atacar los símbolos del Estado sin ser capaz de tocar la base de su poder.

Debido a que es una práctica de ataque y no de destrucción (ya que la destrucción de cosas no físicas sino sociales también requeriría un aspecto creativo, aspecto que no proponen los nihilistas [7]), esto lleva fácilmente a bordo el concepto de violencia. El discurso sobre la violencia de muchos nihilistas (y no de todos) es un diálogo de contrarios con el discurso pacifista de los ciudadanos. Es un diálogo entre el ángel y el diablo, pero no obstante un diálogo. En lugar de rechazar la dicotomía del espectáculo respecto a la violencia, toman el polo opuesto del pacifismo dentro del mismo paradigma creado por él. El truco más viejo de la democracia es el control de los términos del debate para que las dos opciones que se muestran, la buena y la mala, reproduzcan la lógica del poder y del Estado. No es posible llegar a una visión radical dentro del paradigma estatista. A pesar de esto, el nihilismo, desde sus orígenes ha estado en el polo del diablo, la opción del mal definida y señalada por el espectáculo mismo. El conflicto trascendental del nihilismo es el siguiente: elegir la postura del malo que lleva a cabo todas las funciones que dan sentido a la oposición pacifista y ciudadana, o elegir el proyecto de la negación radical de los fundamentos del sistema y, como tal, la negación de la jerarquía patriarcal de las tácticas, la categorización y la fetichización de la violencia y las formas alienadas y espectacularizadas de comunicación.

La recuperación nihilista es una recuperación de los momentos simbólicos de las luchas heterogéneas dentro de un discurso de la violencia, que es la misma tarea que la prensa realiza en lo que respecta a estas luchas, a pesar de que la prensa lo hace para generar miedo y el nihilismo lo hace para generar una ilusión simplificada y virtualizada de su propia fuerza, dentro de una narrativa heroica de combate entre la Autoridad y el Rebelde.

Esta narrativa y la espectacularización anteriormente mencionada son también alimentadas por la selección de objetivos de ataque: a menudo son personajes o símbolos del protagonismo del Estado (como los políticos o las fachadas de los ministerios) en lugar de los engranajes del Estado. Este enfoque de la lucha es otra cosa que los grupos nihilistas como CCF o Narodnaya Volna de hace un siglo compartían con grupos de izquierda como Brigate Rosse y la RAF. Nos encanta la idea de que los bastardos que nos gobiernan sientan miedo o mejor aún, los besos amargos de la bala o el cuchillo, pero creemos que no es ni inteligente ni libertario dirigir una gran parte de nuestros ataques contra las máscaras del poder, y de una manera tan profesionalizada que es casi imposible para este tipo de ataques ser generalizado.

Teniendo en cuenta que muchos de ellos han optado por una jerarquía patriarcal de tácticas, por una visión de sí mismos como los protagonistas de un combate heroico contra el Estado, y que están condicionados por un rechazo total de la izquierda (con esto queremos decir, que no diferencian entre la izquierda como una fuerza institucional y los movimientos o personas que la izquierda pretende institucionalizar), es prácticamente inevitable que se enfrenten a otros anti-autoritarios que no son de la misma línea con una soberbia exagerada y que los confundan con los enemigos .

A los emisarios y mártires de la lucha armada, a pesar de que pueden representar líneas muy distintas y hasta contradictorias, como Lambros Foundas de Grecia o Marcelo Villarroel de Chile, los nihilistas los aglomeran y aceptan como compañeros, como los únicos que luchan, y hablan del resto como si fuéramos pacifistas y reformistas.

Sabemos que éste no es el caso. Sabemos de los muchos fuegos que hemos prendido, y de muchas otras cosas igualmente importantes que hemos hecho. Cuando ellos responden a nuestras críticas como si fuéramos vendidos, sabemos que sólo tienen miedo al debate. Es posible que algunos de ellos tienen toda su sangre en el corazón y ninguna en el cerebro. Pero estamos cansados de que ellos siempre estén rompiendo la solidaridad. Tienen que aprender a criticar a otras líneas de lucha sin adoptar la arrogancia y el elitismo que pertenece a una vanguardia.

Somos anarquistas que criticamos la parte de nuestra tradición que viene de la izquierda, pero también estamos agradecidos por todos los errores de esta tradición, ya que son oportunidades para aprender. Creemos en la negación total de todas las bases del sistema actual. Con esto queremos también entender la negación de su espectacularización, su alienación y aislamiento, la conquista y la aniquilación de la imaginación, la dicotomía entre la violencia y la no violencia, y su concepto de militarización que también ha influido en nuestras propias luchas.

Terminamos con un saludo solidario a las compañeras y compañeros de Anarquistas Nihilistas, Lobos Negros y todas las personas que realizan ataques en las calles de Barcelona. Esperamos que sigan vuestras acciones y críticas, pero también que se mejoren las vías de comunicación y solidaridad que nos unen.

Acerca de ciertas páginas anarquistas

Anteriormente publicamos un artículo anexo a éste (“Comunicado por acciones anarquistas en Barcelona y respuesta a los compañeros nihilistas” http://barcelona.indymedia.org/newswire/display/463376/index.php ). Advertimos que páginas como Liberación Total y War on Society se negaron a publicarlo. Era un comunicado sobre acciones directas acompañado por un texto crítico a ciertos conceptos de lucha en el ámbito anarquista. Ambas páginas publican casi exclusivamente textos de este tipo. Nos preguntamos, ¿en qué momento habéis debatido y decidido que acciones de cuidado, de transmisión de la memoria colectiva de nuestra lucha, de creación de relaciones comunales y de apoyo mutuo, no constituyen acciones importantes? ¿En qué texto o conversación habéis argumentado el porqué sólo importan los ataques? ¿Y en qué momento habéis analizado y concluido que ésto no constituye una jerarquía patriarcal de tácticas, o que el patriarcado no constituye un sistema de poder imprescindible en la evolución del Estado y del capitalismo? ¿A caso podéis articular una visión propia de la raíz del Estado y del capitalismo que no pase por el patriarcado? La verdad es que dudamos que existe tal proceso de debate, de pensamiento crítico o de análisis histórico. Y la pregunta que nadie puede responder: ¿si vuestra falta de pensamiento crítico provoca más fracasos estratégicos, quienes van a estar ahí, apoyando y recuperando el hilo de la lucha, como tantas otras veces ya olvidadas?

Pero lo que realmente nos da asco es que otras veces habéis publicado nuestros textos, no obstante esta vez parece que preferís que guardemos silencio. Luchamos en las calles codo a codo, no obstante cuando criticamos la visión de lucha que algunos tenéis, nos metéis en el mismo saco con reformistas, izquierdistas, ciudadanos y pacifistas. Y lo que más asco da es que si morimos en esta lucha, posibilidad tanto para nosotros que para vosotros, nos convertiréis en los nuevos símbolos de vuestra visión parcial de la lucha.

¡Por favor, un poco más de autocrítica, compañeros!
Notas al pie

[1] Por nihilismo, entendemos una corriente de lucha que no está bien definida, pero puede ser reconocida a través de una cierta afinidad en las siguientes cuestiones 1) Un rechazo al capitalismo, al Estado, a la izquierda, a la sociedad (entendida como el conjunto de fuerzas que organizan la vida diaria), y a cualquier forma de dominación o pacificación de los conflictos. 2) Una práctica que se centra exclusivamente en los ataques físicos y fuertes contra la paz social, los edificios o los agentes del sistema, y en segundo lugar, en la organización de la propaganda y la comunicación acerca de estos ataques con el propósito de fomentar su reproducción en otros lugares (uno encuentra una visión clara de la segunda prioridad en el comunicado de los presos de CCF en Grecia, “Carta de la CCF en solidaridad con los compañeros reprimidos en Italia”, publicado el 5 de abril del 2012). 3) La creencia en la negación total del sistema, de tal manera que la formulación de propuestas o visiones respecto a la auto-organización o a la creación de un mundo o comunidad libertarios también son rechazadas. 4) Un pesimismo con respecto a la revolución que podría renunciar a la posibilidad de “ganar”, e incluso el concepto de revolución, pero que en cualquier caso funda la motivación para luchar no en las posibilidades de realizar una revolución, sino más bien en la necesidad personal de atacar y no vivir como un esclavo.

[2] Los “indignados” también podrían estar cualificados, excepto que para llegar a ser radicales y anticapitalistas, los participantes de este primer movimiento tuvieron que superar su propia identidad de ser ciudadanos indignados.

[3] En sus comunicados de abril y mayo, 2012, Anarquistas Nihilistas critican contundamente a la izquierda. El comunicado de 1 noviembre, 2012 de “Coordinadora Nihilista II” de Barcelona reivindica el sabotaje de unos 130 cajeros automáticos durante los tres meses anteriores, junto con “Lobos Negros”. El texto no nombra la izquierda sino habla de una “actitud de activista” y de los sindicatos. Los autores guardan su mayor crítica para la CGT, sindicato anarco-reformista. La crítica se centra en un acontecimiento en la manifestación del día anterior, cuando la seguridad de la mani parte la cara de un joven que tiraba huevos. La crítica a la pacificación realizada por la CGT es precisa: esta tendencia suya de pacificar, demostrado de sobra, es un peligro que muchos anarquistas olvidan, tranquilizados por su bandera rojinegra. Coordinadora Nihilista señala la hipocrisía de la multitud en aceptar este hecho, cuando si hubiera sido la policia partiendo la cara del joven, todos hubiera gritado sobre la democracia. Es un buen argumento, pero su indignación con el uso de la violencia por parte de la CGT es problemática porque un sindicato puede pacificar una multitud con medios mucho menos visibles.

[4] Por ejemplo, se nota una cierta preocupación y decepción, en el tercer comunicado de la CCF-FAI de México, que el procurador, al igual que los medios de comunicación, “también se une al silencio y a la minimización ocultando nuestra lucha”.

[5] o en otro párrafo, “los protagonistas son esos jóvenes salvajes, problemáticos, desarraigados, esos jóvenes de minorías étnicas y clases sociales bajas, que en un grito nihilista-revolucionario empezamos a abrir los ojos.” Podría ser que algunos – aunque no todos – de los autores de este comunicado pertenecen a la demografía mencionada, pero, por un lado, sólo una pequeña parte del resto de la juventud criminal está familiarizada con el nihilismo revolucionario o de acuerdo con ella, y por otro lado, la demografía es una tarea del Estado, del marxismo, o de los políticos de identidad. La cita se extrae del comunicado de “Anarquistas Nihilistas de Barcelona”, del 25 de abril del 2012. En su comunicado de 9 de mayo del 2012, dejan claro que hablan de “esos chavales” como personas ajenas por quien luchar y señalan que “Luchamos por todos ellos por que son los únicos que—aunque inconscientemente o no—se rebelan contra la sociedad capitalista, que sufren las agresiones fascistas y policiales.” Se puede constatar que no es cierto que “el chaval que tiene que mantener a su familia el solo, que pasa sus días en la calle buscando comida o en la chatarra” no es el único que se rebela contra la sociedad capitalista, pero es él que los Anarquistas Nihilistas han decidido destacar como el sujeto revolucionario y además una víctima por quien hay que luchar. Ya que ellos luchan en nombre del único rebelde verdadero, todos los demás no somos rebeldes de verdad si discrepamos con los compañeros nihilistas sobre como luchar.
A diferencia del comunicado del mayo (“La ciudad de las bombas volverá a arder”), lo de abril (“Nueva ola de ataques incendiarios y sabotajes…”) es realmente bonito. “para nosotros, nuestros compañeros son la chavalada que en lugar de ocupar sus escuelas y lanzar proclamas reformistas, deciden destruir las mismas reventando las (j)aulas y quemando los libros manipuladores,” ¡Por fin que se lo diga!
Pero siguen en su contradicción manipulativa, por un lado reclamando solidaridad amplia [“Queremos juntarnos con todos los elementos de lucha” y “Las acciones son dedicadas a todos los que en la huelga del 29 de marzo recibieron pelotazos, fueron detenidos, encarcelados, juzgados y golpeados.”] y por otro lado no reconocienda las luchas distíntas a las suyas. Por ejemplo, muchas personas golpeadas o detenidas en la huelga que mencionan son progres o izquierdistas. Entonces, ¿son compañeros o no? ¿Sólo merecen la solidaridad al convertirse en mártires?

[6] El texto de introducción a la edición en español del libro sobre el CCF, Reventando lo existente, reflexiones del combate minoritario, 2011, p.6.

[7] “Anarquistas Nihilistas” de Barcelona no se consideran incapacitados por su falta de sueños, sino más “peligrosos”.

LA RECUPERACIÓN NIHILISTA

AN ANARCHIST RESPONSE TO THE NIHILISTS

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