ORDO AD CHAOS

ORDOADCHAOS

RICEVO E PUBBLICO EGOISTI CAMENTE

Pedid que por medio del Espíritu antagónico de lo casto, Cristo habite enlos corazones de quienes se prestan al absurdo de la civilización, para que en su Poder procedáis a su gloriosa purificación por el fuego incendiario del Abismo. De ésta manera, que el Dios de la Nada por el Todo, inaugure el devenir fugitivo de los desposeídos. Para que inunde de inmoralismo por el poder del Espíritu Único – consagraros a vuestra unicitidad.


Los desposeídos bautizados bajo el manto del desorden, aniquilarán a todo lo que se vea revestido de orden, virtud, moral, ética o caridad cristiana. Porque son desposeídos, porque Dios los ha abandonado, porque Dios está muerto.
Aborreced la vida eterna. El eterno descanso no lo encontraréis bajo el decadente paraíso prometido. Regocijaros con la Muerte, en ella encontraréis el alivio a la problemática de la Vida – la muerte es la bendición de la salvación.
Corred hacia la catástrofe final, rechazad ser insectos sociales de las ideologías que se jactan de instaurar el paraíso perdido sobre la tierra, os encontráis sobre la tumba de las masas de perdición. La religión es el cáncer de la voluntad de potencia Egoísta. La espiritualidad es la masturbación de vuestras facultades mentales. Todos los religiosos están obsoletos, consultarles es despreciable – ser religioso es criminal.

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Fijad vuestra mirada en los ojos de Cristo, el iniciador y perfeccionador de la dominación, quien por el gozo que le esperaba tras ver constituida la civilización, ajusto vuestro Ego a su propio interés. Así el cristianismo mató el concepto del Yo. La democracia lo glorificó haciendo apología de éste delito, celebrando su siniestra grandeza – el Cristianismo fue el filo envenenado clavado brutalmente en la carne de todos los individuos: una fría ola de tinieblas impulsada con una furia místicamente brutal que ofuscó el hedonismo sereno del espíritu dionisíaco de los padres paganos. Fue el cristianismo, quien se declaró enemigo feroz vengándose vilmente con la vida eterna. En la actualidad vigente la manifestación de la Justicia de Dios, es la mediación de la LEY. Llegada mediante la fe en Dios o llámese Estado. No habrá distinción para los que creen, quienes no abran su corazón les esperara la condena del bondadoso espíritu supremo.
La Sagrada Escritura encontró su símil, dad la bienvenida a la constitución. Ambas declaran que todos sois prisioneros del pecado o la disidencia, para que mediante la fe en lo Supremo el paraíso prometido se os conceda. Tras una disidencia si confesáis con vuestra boca que lo religioso de la civilización es lo Supremo, que el Estado o Dios lo levantó de entre los muertos, seréis salvados. No seréis castigados ni en la cárcel ni en el abismo del primer librepensador. Porque por gracias divina vosotros habéis sidos salvados mediante la fe. Sin embargo, no procede de vosotros, es el regalo de lo Supremo.
Reducid a cenizas vuestras viejas costumbres sociales, no toméis como propio nada que os conceda el derecho a ser hijos de ningún Dios.
Atacad cualquier representación de la civilización, ¡dios os ha abandonado! – sois el bastardo retoño de lo sagrado, el trágico desenlace de la dominación. Sois el elemento criminal, que debe centrar su deplorable existencia en subvertir el presente: no habéis venido a éste mundo para triunfar o vivir en abundancia. Entended que no sois más que un error de la naturaleza.
No sois más que un cúmulo de basura posmoderna. Debéis arder para resurgir de vuestras propias cenizas. Sois herederos de la miseria de la modernidad, todo lo que conocéis no es más que la dominación de la naturaleza. Sois los civilizados, los anestesiados, los esperanzados, los mansos, los justos, los castos, los buenos, los virtuosos – ¡los ciudadanos!
Estad siempre en una lucha constante, siempre en pie de guerra contra vosotros mismos, contra vuestras propias raíces tecno-industriales.
Odiad la sociedad de masas, odiad la ética o moral impuesta, odiad la modernización de la vida, odiad todo lo social, abrazaros a la negación, odiad a quienes os bendicen o a quienes os divinicen, pero por encima de todo odiad todo lo que no sea vuestro interés, servid a vuestra propia causa, aborreced a la ajena.
Como Únicos en vuestro goce egoísta, abrazad la causa anti-social, romped el lastre impuesto de la sociedad, tanto de su virtud como de su desfasada ética social. Vuestra causa disfrutará de la plenitud egoísta, consumiéndose en las cenizas de un mundo que hace mucho que está muerto, dentro vosotros con él. Sonreíd cuando negación tras negación, renazcáis de vuestras cenizas. Agotad vuestra fortaleza individualista, con el devenir fugitivo del presente.

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Estrechad lazos con causas afínes a la vuestra, con egoístas que sean de vuestro propio interés, que sirvan a vuestro propio disfrute o provecho, como vosotros le serviréis a ellos. Las ideas de tolerancia o respeto, os inspiraran subversivamente para despreciar cada atisbo de la civilización, que se nutre de los religiosos e ideólogos de los viejos valores y costumbres.
Cualquier organización ideológica de carácter social, política o económica será objeto de vuestro desprecio, vuestro odio. No existe ninguna abstracción que esté por encima de vosotros, ni ideológica, religiosa, económica o ética. Aborreced todo lo que no sea la elevación del Ego por encima de todo lo sagrado, evangelizado e idealizado.
El mundo es también vuestro enemigo, es una pestilente iglesia, donde todos tienen un ídolo al que adorar o un altar en el cual sacrificar su unicitidad. Vosotros, sin embargo, no tenéis ningún ídolo, de forma más particular ningún ídolo revolucionario. El tiempo es vuestro enemigo de igual forma, el cual se sirve del lenguaje como envoltorio esencial de la civilización. Vuestra existencia, no gira en torno al desarrollo continúo de ninguna simbología moderna.

AFIRMAOS Y ACTUAD POR LA DESTRUCCIÓN DE CADA DERECHO RECIBIDO

No creáis en la idea de futuro. Esencialmente es una absurda numeración en el calendario, justamente quién regula la conducta social a través de sí mismo. El tiempo junto con el lenguaje son el origen mismo de la actividad simbólica humana, por lo tanto ocasiona la primera alienación. La realidad del tiempo es aquello que prueba la existencia tanto de Dios como de la religión, la perfecta lógica de la civilización.
La tecnología es la catástrofe consentida. La civilización se presta de ella con el fin u objetivo de homogeneizar la unicitidad de cada uno de nosotros. Por tanto, como Únicos ved necesaria la quema del altar tecnológico posmoderno. En ésta la Era de la representación por la que la normalización o conducción queda superpuesta a la naturaleza salvaje del Egoísta, es fundamental tanto la negación de la sociedad de masas como la de la cultura dominante, para obstaculizar el desarrollo de las raíces de todo lo caduco e irreal.

Acercaos, hermanos – ¡sonreíd!
¡Sonreíd conmigo! – tomad mi mano, acercad vuestra mejilla mientras el semén rancio de la sociedad de los iguales se abre paso por vuestra garganta.
¡Escupid!
¡Escupid el blanquecino esplendor de la civilización!
¡Rápido!
¡Apresuraos!
¡Pronto corroe, pronto seduce!

La comodidad, la clase media, el civismo, la lógica, la sumisión consentida, la policía, las comisarias, las ciudades, las sedes políticas, el consumismo, el trabajo dignificador junto con toda esa basura posmoderna de la Era humanística de la razón del Hombre.
¡Apresuraos a quemarlo!

Y condenad con vuestra danza, para ajusticiar la sociedad de los derechos otorgados, la sociedad de la servidumbre consentida, la sociedad de cadáveres.
Acercaos, hermanos, prestad atención a mi mensaje, como Hija réproba de la razón moderna. ¡Elevad vuestro Yo por encima de la sociedad de los iguales, saboread el gusto del abismo – corroed con vuestro espíritu, negación tras negación, los pilares estructurales de la civilización! –
¡Haced caed los muros de la lógica moderna, de la razón Humanística, del orden pacificador!
Acercaos, hermanos, prestad atención a mi mensaje, como Hija réproba de sociedad tecno-industrial. ¡Alzad la potencia Egoísta, convertidla en el liquido inflamable que incendia la idea de Hombre Moderno!
Los injustos no heredarán el Reino decadente de Dios. Ni los que sólo buscan el placer, ni los ladrones – por ello, ¡celebrad que sois el objeto criminal que se dirige a el orden hacía el Caos! –

 

 

 

 

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